Jugoso, intenso y perfecto con papas fritas o arroz blanco. El secreto del lomo saltado está en el sellado y en la olla correcta. Aquí te enseño cómo hacerlo bien.
El lomo saltado es intenso, jugoso y lleno de sabor. Ideal para acompañar con papas fritas crujientes o un buen arroz blanco recién hecho que absorba todo ese jugo potente.
Pero hay un detalle que muchos pasan por alto: para lograr un buen sellado sin que la carne se pegue y pierda jugosidad, necesitas una buena olla antiadherente.
Cuando la superficie es de calidad, puedes trabajar a fuego alto con seguridad y obtener ese color dorado que marca la diferencia.
Ingredientes
1 lb (500 g) de lomo de res (filet mignon o sirloin), cortado en tiras gruesas
1 cebolla morada grande, cortada en gajos gruesos
2 tomates maduros, cortados en gajos (preferiblemente sin semillas)
1 ají amarillo en tiras finas (sin venas ni semillas)
2 dientes de ajo finamente picados
¼ taza de salsa de soya (sillao)
2–3 cucharadas de vinagre tinto (o vinagre de arroz)
Sal y pimienta al gusto
Cilantro fresco picado
Aceite vegetal (para saltear a fuego alto)
Preparación
Calienta la olla amplia a fuego alto. Debe estar bien caliente antes de empezar.
Añade un poco de aceite vegetal.
Incorpora el lomo en una sola capa. No lo muevas inmediatamente. Déjalo sellar hasta que tome buen color.
Voltea la carne y termina de sellarla rápidamente sin sobrecocinarla.
Agrega el ajo y el ají amarillo. Cocina apenas unos segundos.
Incorpora la cebolla y el tomate. Mantén el fuego alto para que se salteen y no se hiervan.
Añade la salsa de soya y el vinagre.
Regresa la carne a la olla y mezcla rápidamente para integrar todo sin perder textura.
Ajusta sal y pimienta. Finaliza con cilantro fresco picado.
Sirve inmediatamente.
No buscamos una salsa espesa, sino un jugo intenso que envuelva todo y se mezcle perfecto con el arroz o las papas.
El lomo saltado no es complicado, pero sí exige técnica y atención. Con buen calor, buen sellado y una olla antiadherente de calidad, el resultado es espectacular.