Hígado Encebollado: el truco para que quede sin sabor metálico
, by James Tahhan, 2 min reading time
¿No te gusta el hígado porque tiene un sabor demasiado fuerte o metálico? Te enseño cómo preparar hígado encebollado con trucos sencillos para suavizar su sabor, conseguir una textura tierna y disfrutarlo con unas cebollas irresistibles.
El hígado encebollado es uno de esos platos que amas o que simplemente no quieres volver a probar. Y muchas veces el problema no es el hígado, sino cómo lo prepararon.
Si alguna vez lo comiste y tenía un sabor demasiado fuerte, amargo o parecido al hierro, te voy a compartir algunos trucos para suavizar ese sabor y conseguir un hígado encebollado jugoso, tierno y lleno de sabor.
Porque créeme, cuando lo preparas correctamente, el resultado puede sorprenderte.
Prepara el hígado: retira las membranas visibles y los conductos más gruesos. Córtalo en filetes de aproximadamente 1 cm de grosor para que se cocinen de manera uniforme.
Suaviza el sabor: coloca el hígado en un recipiente con la leche y déjalo reposar en la nevera durante 30 a 60 minutos. Este es un truco tradicional que puede ayudar a suavizar la percepción de su sabor intenso, aunque no elimina el hierro que contiene.
Escurre y seca: retira el hígado de la leche, desecha el líquido y sécalo muy bien con papel de cocina. Esto ayudará a conseguir un mejor dorado.
Cocina las cebollas: calienta una sartén con una cucharada de aceite de oliva y la mantequilla. Agrega las cebollas y cocina a fuego medio durante 12 a 15 minutos, hasta que estén suaves, doradas y ligeramente dulces. Incorpora el ajo durante el último minuto. Retira y reserva.
Sazona el hígado: agrega el comino, la paprika, la sal y la pimienta por ambos lados de los filetes.
Dora el hígado: en la misma sartén, agrega el aceite restante y cocina los filetes a fuego medio-alto, sin amontonarlos. Voltea para dorar ambos lados y verifica que el centro alcance 160 °F (71 °C), la temperatura interna segura para el hígado de res.
Integra los sabores: devuelve las cebollas a la sartén, añade el vinagre de manzana o el jugo de limón y mezcla durante unos segundos para integrar los jugos de cocción.
Sirve: termina con perejil fresco y acompaña con arroz blanco, puré de papas o unos buenos tostones.
Una receta tradicional que merece otra oportunidad
El hígado encebollado tiene un lugar especial en muchas cocinas latinoamericanas. Es una receta económica, rica en nutrientes y que, con unos pequeños ajustes, puede quedar mucho más agradable al paladar.
Mi recomendación es que lo pruebes con un buen arroz blanco. Esa combinación nunca falla.
Y si quieres otros tips para preparar hígado como todo un chef, te dejó mi video en Youtube donde te comparto algunos otros consejos que te pueden ser de mucha utilidad.